#EsDeAcapulqueños Practicar la pesca de orilla

Si estás de paseo por el centro de Acapulco al caer la tarde, seguro te ha tocado ver esa estampa tan nuestra: a lo largo del Malecón, justo frente a las lanchas y los barcos del muelle, la gente recargada, tranquila, con la mirada puesta en el mar.

No son pescadores de barco ni traen un equipo supercostoso. En su mayoría son, vecinos del puerto, familias o aficionados que se escapan un rato para despejarse y echar la platicadita mientras prueban suerte con la caña o con el clásico “hilo de mano” enrollado en un bote de plástico.

Esa es la verdadera pesca de orilla: una costumbre costeña, relajada y abierta para cualquiera que le tenga cariño al mar.

Acapulco tiene la bahía histórica y la de Puerto Marqués, las cuales tienen varios rincones donde se juntan las personas a pescar:

El Malecón es el punto familiar por excelencia. Es Aquí te sientas en el filo de concreto, echas la plática con el de al lado y disfrutas de la brisa mientras las embarcaciones van y vienen.

También a lo largo de la Costera hay varias salientes de roca y miradores donde las personas y los más experimentados se acomodan para buscar zonas un poco más profundas.

Si buscas algo más tranquilo y sin tanto movimiento de coches, las orillas de Puerto Marqués son perfectas. Con sus aguas calmadas, es el lugar ideal para ir a tirar la línea rodeado de pura naturaleza.

Lo bonito de esta tradición es que no necesitas gran equipo para entrarle. Con un pedazo de carnada (un camarón, un cachito de sardina o calamar) y un buen jalón para aventar el anzuelo, logras hacer la actividad.

En las aguas calmadas podrás encontrar: cocineros, mojarras, pargos, jureles, entre otros. Muchas veces, lo que sale del agua va directo a la sartén en la casa para hacerse un buen pescado frito.

Si andas turisteando, no te límites a ver el mar de lejos. Date una vuelta por el Malecón o las orillas de las bahías al atardecer, acércate a platicar con los pescadores y siente ese ambiente cálido que no te da ningún tour comprado. Es la forma más auténtica de vivir Acapulco.