#EsDeAcapulqueños comer sopecitos
Es un puerto con una gran variedad de platillos de su gastronomía en cada rincón, hay un antojito que mantiene la esencia costeña, ese es el sopecito o picadita , que debes probar para completar tu experiencia turística.
Estos pequeños manjares son un ícono culinario de Acapulco. Su preparación es sencilla, pero su sabor es profundo e inigualable.
Son la prueba de que la sencillez en la cocina puede ser una obra maestra.
Elaborados con masa de maíz, pellizcada en los bordes para formar una pequeña cazuelita.
Tradicionalmente untada y frita en manteca de cerdo (aunque también se usa aceite) para darle un sabor peculiar.
La base principalmente se unta con frijoles refritos y se coloca la famosa salsa roja o verde de molcajete (muchas veces picante). En ocaciones la salsa se sirve por separado, después la crema y queso fresco o cotija rallado. A veces se acompañan con cebolla morada finamente cortada en cuadritos.
En un día soleado en culaquier zona de la bahía de Acapulco, muy cerca del mar podrás descubrir el aroma de maíz recién cocido y manteca que te guía hasta un restaurante local. Ahí, sobre un comal caliente, verás cómo se preparan estas joyas culinarias.
Probar un sopecito es hacer una inmersión instantánea en el sabor de la costa: es sentir el maíz suave y crujiente a la vez, el toque salado del queso, la frescura de la crema y el picor de la salsa que te despierta el paladar.
En tu próxima visita a este detino de playa, tienes que probar los deliciosos sopecitos.
Conoce a las cocineras tradicionales en los restaurantes muy cerca de las playas, y descubre por qué este antojito es una de las mayores glorias de la cocina guerrerense.
¡Tu viaje no estará completo sin una buena dosis de sabor costeño!